INVIERTE CON NOSOTROS

La compra de una propiedad es una inversión que se puede catalogar como segura, ya que el valor del mismo en comparación con otros instrumentos financieros tiene una menor variación y al mismo tiempo es una inversión en el tiempo tangible: siempre va a existir una demanda habitacional, por lo que su valor es menos volátil que ciertos elementos financieros, sobre todo en crisis económicas. De esta forma si el país crece, las propiedades deben tender a aumentar su valor en el tiempo. Todo esto tiene como supuesto que la propiedad tendrá un mantenimiento adecuado de modo que, de mantenerse en buen estado, será siempre un bien transable.

Para evaluar el bien raíz como un elemento de inversión, hay que considerar que con una baja inversión inicial y aprovechando las ventajas de financiamiento hipotecario, en el tiempo se logra aumentar el patrimonio sin necesidad de desembolsar recursos adicionales.

De esta forma se comprende que es una inversión que da tranquilidad y es un apoyo futuro para quienes recién estén empezando a trabajar, pensando en un mecanismo para aumentar el patrimonio a largo plazo, como por ejemplo, un soporte económico para la vejez.

Por otro lado, en el caso de financiar con un crédito hipotecario, los intereses se descontarán de la base imponible del impuesto global complementario, y el monto a descontar dependerá de la escala de ingresos que tenga cada contribuyente.

En el caso de tener una renta por arriendo, el DFL2 tiene como beneficio que esta renta no se considera para el cálculo del impuesto global complementario, permitiendo a veces no cambiar de tramo. Adicionalmente el DFL2 permite la obtención de hasta 20 años con un 50% de exención en el pago de contribuciones. Además la primera transferencia de herencia no paga impuesto y se paga la mitad del impuesto de timbres y estampillas en el caso de financiar la compra con un crédito hipotecario.

ANTES DE INVERTIR

Las decisiones de compra pueden ser diversas, algunos lo toman como una forma de inversión y otros como una segunda vivienda. Independiente de ésto, si la decisión es invertir, uno no sólo debe buscar el valor más bajo, sino también entender que es fundamental que el arrendatario tenga un interés real por la propiedad, sea un perfil confiable, y el inversionista pueda exigir un canon de arriendo lo más elevado posible a modo de rentabilizar el negocio al corto y largo plazo.

Desde este aspecto se debe considerar que la propiedad responda a ciertas necesidades, es decir un entorno con un atractivo, ya sea equipamiento y servicios, que tenga buena conectividad con el resto de la ciudad, y cumpla con las expectativas que se buscan.

Es muy importante también ver bien el respaldo de la empresa para que esta inversión no sufra deterioros. Otro factor importante a la hora de elegir es la habitabilidad de la construcción, relativo a que la propiedad tenga la capacidad de soportar los hábitos del vivir y el entorno; ya sea constantes cambios de temperatura, concentraciones de humedad, una adecuada recepción de luz ambiente, fijarse en su orientación y vista.

INVIERTE CON NOSOTROS

Una vez que se decide por la compra de una propiedad, ésta se puede adquirir mediante el pago al contado o por medio de crédito hipotecario. En este último caso es importante ver la entidad financiera a elegir, las tasas de interés y la posibilidad de acceder a éste. Uno de los factores que influyen en el costo del crédito es la tasa de interés que ofrece la institución financiera. Dicha tasa del crédito puede ser fija, variable o mixta:

FIJA

La tasa de interés aplicada al crédito permanece invariable a lo largo del plazo pactado.

VARIABLE

La tasa de interés cambia de acuerdo a un índice de referencia. Como consecuencia, el dividendo a pagar varía a lo largo del desarrollo del crédito, puesto que el interés no es el mismo para todo el período.

MIXTA

Son una combinación de las tasas fijas y variables, es decir, un crédito hipotecario que tiene una tasa de interés fija para un primer periodo, y después, una variable.

GASTOS OPERACIONALES

Los gastos operacionales son los gastos en que se debe incurrir quien adquiera una propiedad. En algunos casos las instituciones que financian con crédito ofrecen cubrir algunos de los gastos operacionales. Estos gastos incluyen:

La tasación de la propiedad.

El estudio de títulos: incluye la redacción de la escritura, revisión de inscripciones y otros.

Los gastos notariales.

El impuesto de timbres y estampillas.

La inscripción de la propiedad en el Conservador de Bienes Raíces.

La diferencia por venta de letras: se aplica en caso de créditos hipotecarios otorgados con letras de créditos.

ENDEUDAMIENTO RESPONSABLE

Por regla general los bancos calculan que el dividendo a pagar no debe exceder el 25% de los ingresos familiares. Aunque en algunas oportunidades se excede este porcentaje, aun así se recomienda no endeudarse más allá de la real capacidad de pago ya que puede existir un eventual momento donde uno tenga que cubrir dividendos de primera propiedad con otros dividendos de propiedades adquiridas.

El crédito hipotecario se gestiona preliminarmente para venta en verde como una pre-aprobación. Esto quiere decir que según la evaluación del banco, de mantenerse las condiciones económicas del solicitante a esa fecha, se permitiría el financiamiento del monto por el cual fue evaluado.

Luego cuando se aproxime la fecha de entrega de la propiedad, se puede solicitar con 60 a 90 días antes una aprobación bancaria (dependiendo de las condiciones de la institución financiera), la cual fija las condiciones del solicitante. Una vez realizada la aprobación, se solicitará la firma de un set de documentos para dar inicio al proceso de escrituración.